El compañero político más cercano al candidato de Juntos por el Perú planteó la posibilidad de, en caso de que Sánchez gane las elecciones, prohibir la venta de arándanos. Esta declaración trajo preocupación entre los productores, debido que significaría perder su trabajo.
La campaña presidencial en Perú volvió a sumar un nuevo foco de tensión luego de que Antauro Humala, aliado político de Roberto Sánchez, planteara la posibilidad de prohibir la exportación de arándanos en caso de que Juntos por el Perú llegue al poder. Sus declaraciones generaron preocupación en el sector agroexportador, donde productores y trabajadores advirtieron sobre el impacto que podría tener una medida de ese tipo sobre el empleo y la actividad económica.
El dirigente cuestionó el actual modelo agroexportador peruano y sostuvo que el país debería replantear el esquema de producción destinado al comercio exterior. Sus dichos despertaron alarma especialmente en regiones donde la industria del arándano representa una de las principales fuentes de trabajo, tanto en tareas de cultivo como de cosecha, empaque y exportación.
La polémica reactivó el debate sobre el futuro del sector agroindustrial y el rumbo económico que podría adoptar Perú frente a un eventual triunfo de Roberto Sánchez. Mientras algunos sectores políticos defienden una mayor intervención estatal en la economía, empresarios y productores alertaron que restricciones a las exportaciones podrían afectar inversiones, reducir puestos de trabajo y generar incertidumbre en una de las industrias más dinámicas del país.





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